HomeEtimología del algoritmo3. Algoritmo – Tesis A: Hisāb al-ġubār

3. Algoritmo – Tesis A: Hisāb al-ġubār

La Tesis A examina si la derivación alternativa propuesta por la RAE (Real Academia Española) puede reconstruirse —desde el punto de vista histórico-lingüístico, cultural y fonético— de modo que sirva como explicación seria del origen de algorismus/algorithmus.

Por ello, el foco no está a continuación en un nombre propio, sino en un concepto metodológico procedente del árabe:

  • ḥisāb = cálculo / computación
  • ḥisāb al-ġubār = cálculo en polvo / cálculo con cifras (árabes occidentales), es decir, sobre tablillas de arena o polvo

El posible término intermedio algobarismus, mencionado adicionalmente por la RAE, es un “nice to have”: no constituye un anclaje probatorio imprescindible.

¿Dos palabras o un nombre propio?

Decisivo es cómo se lea la palabra “algorizmi”:

  • como un todo (como nombre propio → lectura epónima)
  • como híbrido de dos partes (Algo(r) + izmi/ismi → lectura funcional)

De ahí surgen tres variantes interpretativas:

  • puramente epónima: nombre = al-Ḫwārizmī
  • forma mixta: “arte de calcular” + terminación de nombre
  • puramente funcional: práctica de cálculo + “-ismus” latino (doctrina/método)

Como no existe un “smoking gun” para ninguna de las tres variantes, se requiere un examen de evidencias: ¿qué sostiene cada lectura desde el punto de vista lingüístico, histórico y fonético?

Reconstrucción en tres pasos: de la raíz egipcia antigua al latín medieval

La Tesis A se comprueba en tres pasos:

  1. Historia del “calcular”: de la raíz egipcia antigua ḥ-s-b (contar/calcular) al árabe ḥisāb.
  2. Dos mundos de cálculo en el ámbito árabe:
    • ḥisāb al-hind (cálculo “indio”, sistema posicional)
    • ḥisāb al-ġubār (cálculo en polvo/arena, cifras gubār, tablero de cálculo)
  3. Toledo como espacio híbrido de traducción: en el siglo XII, términos árabes se “traducen” al latín en una práctica multilingüe —a menudo de forma oral, a menudo fonética y a menudo como mezcla de lengua técnica y cotidiana.

El concepto central ḥisāb: cálculo como método, no solo como conteo

Un punto importante: en el lenguaje científico islámico, ḥisāb no significa solo “contar”, sino método aritmético. Incluso en el título de la obra algebraica de al-Ḫwārizmī, ḥisāb señala un enfoque metodológico. Esto es relevante porque encaja semánticamente con una comprensión latina posterior de “doctrina/procedimiento”.

Dos métodos: hisāb al-hind vs. hisāb al-ġubār

Entre los siglos IX y XII coexisten dos formas de cálculo:

  • al-hind: cifras indo-arábigas + sistema posicional (más fuerte en el oriente islámico)
  • al-ġubār: tablilla de polvo/arena, tablero de cálculo, cifras gubār del árabe occidental (más fuerte en el Magreb y al-Ándalus)

Y aquí lo estratégico: Toledo (escuela de traductores) se sitúa precisamente en el espacio donde al-ġubār es culturalmente cercano—y Toledo es a la vez el entorno en el que se ubica “Dixit Algorizmi”.

Toledo como lugar de términos híbridos

En el siglo XII, Toledo es cristiana, pero culturalmente bilingüe. Los procesos de traducción suelen funcionar así:

  • un mediador arabófono lee/explica en lengua vernácula
  • un erudito formado en latín lo vierte al latín
  • mucho sucede de forma oral, no como una transferencia textual “limpia”

Del mismo modo que hoy surgen híbridos en el mundo empresarial (cloud storage, departamento de HR), también en el comercio y la traducción medieval podían surgir términos híbridos: eficientes, pragmáticos, sin necesidad de “honrar” el nombre de un sabio.

Un indicio importante: alguarismo en el entorno mercantil

Una palanca clave es la prueba de que en el ámbito ibérico (siglo XIV) alguarismo/alguarismus está documentado por escrito en contextos de comerciantes y cambistas, como designación de un arte de cálculo estrechamente emparentado con prácticas de tablero/ábaco.

Así, el enfoque de la RAE se vuelve concreto: incluso si “algobarismus” apenas está atestiguado como palabra puente, alguarismo muestra que existía en la vida cotidiana una forma sonora cercana a al-ġubār.

ḥisāb al-ġubār es más antiguo y está anclado de otro modo de lo que sugiere el epónimo

La Tesis A reúne varias fuentes del árabe occidental que muestran el cálculo en polvo como arte establecido—sin referencia a al-Ḫwārizmī:

  • Said al-Andalusí (siglo XI): menciona ḥisāb al-ġubār en al-Ándalus y remite el método a una tradición más antigua; llamativo: ninguna conexión con al-Ḫwārizmī, pero sí un relato de origen indio (real).
  • Abū Bakr al-Ḥaṣṣār (siglo XII): manual sobre el “arte del cálculo en polvo” (ṣanʿat ʿamal al-ghubār). El título suena semánticamente como un “al-ġubār-ismo”: práctica de cálculo + doctrina/método.
  • Otras voces (entre ellas Ibn al-Yāsamīn, Jacob ben Nissim) apoyan la idea de una comprensión occidental y metodológica del cálculo ghubār como práctica extendida.

Resultado de este paisaje de fuentes: en el espacio andalusí del árabe occidental, ghubār está estrechamente ligado a instrumento y método—el “polvo” se convierte en nombre de una práctica de cálculo.

Lógica de los usuarios: por qué los comerciantes son centrales

Esto explica por qué una génesis funcional es plausible: en la Edad Media coexisten varios “mundos de cálculo”, y la elección depende mucho del público objetivo y del contexto:

  • Ábaco: físico, comprensible, incluso para analfabetos (alta confianza)
  • Dust board / cálculo en líneas: flexible, rápido, bien documentable, pero más vulnerable a manipulación
  • Cálculo en papel / algorismo reglado y álgebra: eficiente, pero exige escritura y formación (al principio más bien herramienta de eruditos)

Precisamente porque el comercio es pragmático, puede surgir un término como “al-ġubār + -ismus” (“doctrina/técnica del cálculo en polvo”) sin necesidad de un nombre de sabio.

La fonética como prueba de estrés: g/k/ch encaja mejor con ġubār que con Ḫwārizmī

Otro argumento es el plano fónico:

  • El sonido inicial árabe (como en Ḫwārazm/Ḫwārizmī) es gutural y en el latín medieval no se representa limpiamente como g o ch/k.
  • Muchas variantes latinas de algorismus/algorizmi empiezan precisamente con g o con sonidos cercanos a ch/k.

No es una prueba, pero sí una observación: la forma sonora latina extendida encaja llamativamente bien con al-ġubār, y menos con un inicio en Ḫ-.

Resultado de la Tesis A: semáforo en verde

La Tesis A llega al siguiente balance provisional:

  • algorismus puede derivarse de manera fácticamente plausible de ḥisāb al-ġubār.
  • Fuentes primarias del árabe occidental (entre otras, al-Andalusí, al-Ḥaṣṣār) sostienen ḥisāb/ʿamal al-ghubār como arte de cálculo.
  • alguarismo (comerciantes) vuelve prescindible un hipotético “algobarismus”: posible, pero no necesario.
  • La ambigüedad es explicable: según el usuario, “algorismo” podía significar cálculo en arena, cálculo en tablero o cálculo con cifras.
  • Fonéticamente, al-ġubār encaja como origen al menos tan bien, e incluso mejor, que el inicio en Ḫ- de al-Ḫwārizmī.

Por ello, la lógica de semáforo resulta verde para la Tesis A en conjunto: plausible, documentable, coherente. Esta pista se vuelve realmente concluyente sobre todo si puede integrarse con la Tesis B (uso medieval) y la Tesis C (retroproyección en el siglo XIX) en una imagen global cerrada.

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